Preguntas frecuentes
Dudas que quizá te surjan
Y si te queda cualquier otra, escríbeme sin compromiso: estaré encantada de ayudarte.
¿Cómo es la primera consulta?
La primera toma de contacto es una llamada gratuita de 20 minutos. Es simplemente un espacio para conocernos: me cuentas qué te está ocurriendo, resolvemos cualquier duda y vemos juntas cómo puedo ayudarte. Sin compromiso.
¿Cómo es la primera sesión?
La primera sesión está dedicada a conocerte y comprender qué te está ocurriendo. Hablaremos sobre el motivo de consulta, tu historia y aquello que te gustaría trabajar. Antes de comenzar el tratamiento realizaremos una evaluación para entender qué necesitas realmente y poder adaptar la terapia a ti.
¿Y si nunca he ido a terapia?
No necesitas saber qué decir ni venir con las ideas claras. Muchas personas llegan sintiendo que no saben por dónde empezar, y eso también forma parte del proceso. Mi trabajo es ayudarte a ordenar todo aquello que ahora mismo puede parecer un caos.
¿Cuánto cuestan las sesiones y cuánto duran?
Las sesiones son de 60 minutos: 70 € la sesión individual y 75 € la sesión de pareja o familia. La primera llamada de 20 minutos es siempre gratuita.
¿Las sesiones son online o presenciales?
De momento trabajo online, por videollamada. Recibirás un enlace por correo para conectarte el día y hora de tu sesión, desde donde te sientas cómoda.
¿Puedo cambiar la cita si me surge un imprevisto?
Las sesiones pueden modificarse o cancelarse con al menos 24 horas de antelación. Si la cancelación se realiza con menos tiempo, se abonará el 50 % del importe de la sesión.
¿Cuánto dura y con qué frecuencia es la terapia?
Cada proceso es distinto. Habitualmente las sesiones son semanales o quincenales al principio y vamos espaciándolas según avanzas. No busco que dependas de la terapia, sino que recuperes tus propios recursos.
¿Voy a sentirme mejor desde las primeras sesiones?
Cada proceso es diferente. A veces las primeras sesiones ya aportan alivio porque empiezas a comprender qué te está ocurriendo. Otras veces remover ciertos temas puede resultar incómodo al principio.
Mi objetivo no es que te sientas mejor solo durante una hora a la semana, sino ayudarte a construir cambios que puedan mantenerse en el tiempo.
¿Cómo sé si necesito terapia?
No hace falta estar en crisis para pedir ayuda. Si algo te pesa, te bloquea o sientes que has dejado de encontrarte, es motivo más que suficiente para empezar a cuidarte.
¿Qué es el EMDR?
A veces vivimos experiencias que nuestro cerebro no consigue procesar del todo. Aunque hayan pasado meses o incluso años, siguen apareciendo en forma de ansiedad, miedo, culpa, bloqueos, dificultades en las relaciones o una sensación constante de malestar.
El EMDR es una terapia con amplia evidencia científica que ayuda al cerebro a procesar esas experiencias para que dejen de influir en el presente con la misma intensidad.
No borra los recuerdos ni hace que olvides lo que has vivido. Lo que cambia es la forma en la que ese recuerdo queda almacenado. Deja de sentirse como algo que sigues reviviendo y pasa a formar parte de tu historia sin seguir haciéndote daño de la misma manera.
Es un tratamiento recomendado por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el abordaje del trauma y también cuenta con evidencia en otras dificultades relacionadas con experiencias vitales adversas.
No todas las personas necesitan EMDR. Por eso, antes de utilizar cualquier herramienta, realizamos una evaluación para comprender qué necesitas y elegir el abordaje que mejor se adapte a ti.
No cambia lo que viviste. Cambia el peso que eso sigue teniendo en tu vida.
¿Y si no conecto contigo?
El vínculo con tu terapeuta es clave. Por eso la primera llamada es importante: si sientes que no encajamos o si tu caso necesita otra especialidad, te orientaré para que encuentres el acompañamiento adecuado.
¿Damos el primer paso juntas?
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